Radioterapia y piel: cuidados básicos antes, durante y después de las sesiones
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La piel es uno de los tejidos que puede experimentar cambios durante la radioterapia.
En la zona irradiada pueden aparecer sequedad, enrojecimiento, descamación, picor o mayor sensibilidad.
Por eso el cuidado de la piel durante este tratamiento requiere algunas precauciones específicas.
¿Cómo puede reaccionar la piel a la radioterapia?
La reacción depende de muchos factores:
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Zona irradiada.
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Dosis recibida.
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Número de sesiones.
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Características individuales de la piel.
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Tratamientos asociados.
No todas las personas experimentan los mismos síntomas.
Lava la zona con suavidad
Generalmente se recomienda utilizar agua templada y productos suaves.
Evita utilizar esponjas o frotar intensamente la zona.
Después, seca la piel mediante pequeños toques.
Estas medidas coinciden con las recomendaciones habituales de los servicios de radioterapia.
Evita perfumes y alcohol
Colonias, perfumes y determinados productos con alcohol pueden aumentar la irritación.
Es preferible mantener una rutina sencilla.
Utiliza ropa cómoda
Las prendas ajustadas pueden producir rozaduras sobre una piel ya sensibilizada.
Los tejidos suaves y transpirables, como el algodón, suelen resultar más cómodos.
¿Puedo utilizar crema antes de la radioterapia?
Esta es una de las preguntas más importantes.
La respuesta debe dártela siempre tu equipo de radioterapia.
No utilices productos sobre la zona irradiada sin consultar previamente con ellos.
Además, algunos servicios indican que debe transcurrir un tiempo determinado entre la aplicación de una crema y la sesión de radioterapia.
Qué ocurre después del tratamiento
La piel puede continuar sensible durante un tiempo después de finalizar las sesiones.
Por eso conviene mantener una rutina delicada y continuar siguiendo las indicaciones del equipo sanitario.
Cuidar una piel irradiada requiere paciencia, suavidad y, sobre todo, respetar sus tiempos.